domingo, 14 de diciembre de 2008

MI AVENTURA DE SER DOCENTE

He leído algunas de la experiencias de mis compañeros y noto que al igual que yo “no somos maestros de carrera, sino.... de vocación” (Asesora Ma. Del Carmen), y que de una y otra forma hemos consolidado nuestro quehacer docente y tratamos de superarnos y fortalecernos, día a día, siendo plenamente conscientes del mundo globalizado que nos ha tocado vivir y que debemos ser competentes y competitivos en lo que nos gusta hacer, para no extinguirnos como los dinosaurios, y no hay de otra...¡o renovarse o morir!

Al leer el documento de la aventura de ser maestro, José M: Esteve afirma que se aprende por prueba y error, apuntalando lo positivo y corrigiendo errores y como él afirma nos hemos ganado el derecho de ser profesores y hemos alcanzado la libertad de estar en clase, siendo uno mismo autoevaluándonos continuamente y nos presenta su experiencia y a la vez nos confronta en siete rubros:

Pensar y sentir y hacer pensar y sentir, (Miguel de Unamundo) en la importancia de cuestionarnos diariamente el ¿Qué, cómo, porqué y para qué de lo que pretendemos enseñar, primero tenemos que pensar y sentir la necesidad de lo que queremos enseñar para poder inculcar en nuestros alumnos esa sed de pensar y sentir el conocimiento. En lo personal me gustan las “materias duras”, las que la mayoría “sufre” por la forma en que nos las enseñaron, y a mí siempre me gustó la forma de facilitarlas y relacionarlas con los conocimientos previos y me agrada ver la satisfacción de mis alumnos al expresar ¿Así de fácil...ó ¿Es todo?...y enseguida que entre todos relacionemos dónde y cómo se aplican.

Las dificultades, conocer a nuestros alumnos primero en forma grupal y después individual, para saber cómo comunicarnos e interactuar, pero esto se logra cuando nos plantamos y les permitimos que ellos conozcan nuestro propósito del porqué y para qué estamos ahí. De esta forma ya no hay necesidad de “controlar” nada ni a nadie “no son animales salvajes” ni nada por el estilo.

La identidad Profesional, aunque Esteve dice que el choque de la realidad dura de dos a tres años, a mí se me hace demasiado tiempo, son generaciones que multiplicarán nuestro errores, yo creo que una persona consciente en una semana se da cuenta si la “hace o no” y busca la forma de resolver los problemas más apremiantes. y haciendo una reflexión sobre eso he conocido a quiénes se han dedicado a ser docentes sólo por que no han encontrado otra forma de subsistir y repiten patrones erróneos y no tienen conciencia de que no están trabajando con máquinas, sino con seres humanos, afortunadamente muchos de ellos desertan al poco tiempo.

Comunicación e interacción, el hablarles con amabilidad, educación y cortesía siempre funciona, pero también hay que escucharlos, si no los escuchamos enseguida nos toman como alguien más de su larga lista que no lo hace (mamás, papás, maestros, autoridades, compañeros, etc., recordemos que son expertos para reconocer el trato frío, impersonal e indiferente).

La disciplina, al comunicarnos se deben plantear límites, reglas básicas de comunicación y convivencia y a partir de ahí negociar y establecer reglas, derechos y obligaciones, e indicar las formas de evaluación parcial y definitiva del curso.

Contenido y niveles, adaptar y actualizar contenidos asequibles al nivel y lenguaje de nuestros alumnos y a partir de ahí apoyarlos , ayudarlos a aprender, siempre partiendo de cero a más, dosificando los contenidos en forma escalonada y vinculada, sin límites, siempre afirmando que es la punta del iceberg y que ellos ya tienen la capacidad para vislumbrar el resto, sin perder el enfoque humanista en el proceso, nuestros alumnos merecen un Maestro de Humanidad.

Orgullo de ser Profesor, mostrar ese deseo de saber y orgullo de pensar, he visto a varios colegas que sólo se quejan de lo mal que les pagan (sobre todo los de escuelas privadas), aunque actualmente la sociedad, no tiene la estima que antes le tenía al docente ni a la profesión, de hecho en el colegio de mis niñas, cuando algún conocido me presenta como “Ingeniero”, las otras mamás abren la boca y no falta quién diga ¡Que inteligente!..¡Ay que padre!..y cuando me presentan como “Profesora”... ¡Ay pobre de ti!...¿Cómo te vá?..¿En qué nivel?..¿Qué materia impartes? ...y respondo con mucho orgullo ¡Soy Profesora de Matemática y Química de nivel bachillerato!..Abren la boca, y exclaman....¡¡¡Uff !!!...No importa, al final terminan contándome su experiencia en la escuela, les platico la mía con mis alumnos y al final...¡Nunca me imaginé que trabajaran tanto!

¡Hasta pronto!

martes, 9 de diciembre de 2008

LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES

¡Hola a todos!

LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES

Para tener una idea más precisa sobre los saberes de mis estudiantes en el uso de internet, realicé una encuesta a 50 alumnos del 5to. Semestre de las tres especialidades que se imparten en la escuela (pedagogía, emprendedores e informática) y los resultados arrojados fueron los siguientes:

De los encuestados, los que usan el Internet como reservorio, es decir para obtener: información, música, fotos y video, el 100 % lo utiliza para obtener información, el 30 % para bajar música, el 30 % para fotos e imágenes, el 30 % para bajar videos.

Como espacio social de acción individual y colectiva, es decir, como espacio de comunicación para hacer cosas como: buscar, crear, producir, compartir colaborar, comprar, vender, obtener asistencia técnica y profesional: El 70 % lo utiliza para comunicarse y compartir tareas de informática, el 95 % para chatear, el 10 % para subir imágenes y videos en You Tube, (sobre todo los festivales del día del estudiante organizado por los maestros) Ver “El prisci bailando”, etc. algunos de ellos muy buenos producidos y editados por ellos mismos, el 3 % para comprar, y 0 % para vender y/o obtener asistencia técnica y profesional.

Y para aprovechar el manejo que tienen en el internet, se propuso que de manera voluntaria participaran en el anteproyecto de una WebQuest para resolver problemas de máximos y mínimos (la cuál fue diseñada en el módulo anterior), si se cumplían con los requerimientos planteados en la metodología y rúbrica de evaluación, podrían obtener de 1 a 2 puntos en el tercer parcial de cálculo diferencial, los tres grupos aceptaron participar, se formaron equipos y a cada jefe les envíe por correo electrónico el anteproyecto de la WebQuest, ya entre ellos se encargaron de pasarse el correo, al final el 30% de los alumnos entregó el proyecto y de plano entre jefes de equipo formaron dos nuevos equipos (caso curioso, en los tres grupos sucedió lo mismo), los cuales hicieron su reporte escrito, su presentación en power point y lo explicaron a sus compañeros, los resultados obtenidos superaron mis expectativas, sus compañeros aprendieron el tema nuevo, y les aplaudieron como reconocimiento a su trabajo, algunos de ellos comprendieron la magnitud del trabajo presentado ya que no faltó quién me había solicitado un día antes hacerlo de un día para otro, cabe señalar que estamos cerrando el semestre y tienen mucho trabajo, pero ya se acordó que para el próximo semestre se iniciará con un proyecto WebQuest y que ahora sí será parte de la calificación y el resto del grupo se apoyará en los jefes de grupo, en forma colaborativa, participativa y responsable. Los resultados de las actividades de 2 equipos los anexaré más adelante (en realidad los 6 son buenos cada uno tiene un rubro que supera a los demás) ....¡Sí funciona!

¡Hasta pronto!

domingo, 7 de diciembre de 2008

Mi confrontación con la docencia

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA.

Soy Ingeniero Químico Industrial, me encanta mi profesión, aunque últimamente no he podido desempeñarme, como hubiera deseado dentro de una Industria Química (el tiempo y la familia no me lo permiten, ni yo lo permito), en las tardes colaboro como socia y consultora al lado de mi esposo realizando diagnósticos y proyectos de Ahorro de energía eléctrica en diferentes empresas, revisamos equipos, luminarias, motores, etc. se colocan equipos de medición, se bajan las lecturas a la computadora, se analizan gráficas, etc. y me mantiene en cierta forma dentro de...... pero siempre tuve la inquietud de impartir alguna cátedra a nivel bachillerato o Superior.

Estudiaba en el CBTIS de Acapulco, y siempre admiré a los maestros que impartían alguna materia “dura”, la forma como explicaban y vinculaban los conocimientos impartidos en el aula, con su quehacer diario en el “otro trabajo”, por ejemplo mi maestro de física también trabajaba en la torre de control del aeropuerto local, los mejores maestros en la ESIQIE del IPN, trabajaban en la mañana en diversas empresas y en la tarde nos transmitían sus conocimientos, experiencias y sobre todo su entusiasmo, se veían felices y realizados, aún las maestras que algún tiempo se dedicaron a la Profesión y que después se entregaron más a la docencia, se notaban plenas, como mujeres y profesionistas y en ese momento decidí que yo quería ser como alguno de ell@s.

Gracias a Dios siempre se me facilitó enseñar lo que acababa de aprender y también era autodidacta, recuerdo que cuando estaba en la secundaria, a pesar de ser la más pequeña del grupo (en edad), me tocaba ser jefa de equipo, como tal repartía los temas de acuerdo a las habilidades de cada una de mis compañeras, no faltaba la que me decía porque le tocaba un tema más grande que a la otra, o que iba a explicar yo y le respondía que la otra niña iba a elaborar una lámina, etc, y que yooooo iba a dar un resumen de toooodo lo que expusieran ellas, para mí era más fácil usar el material de todas y resumir, aclarar y explicar lo que ellas acababan de decir, al final siempre me aplaudían y felicitaban todos mis compañeros y el ó la profesora, y yo muy apenada me escurría en mi asiento como “moco de guajolote” (realmente nunca me la creí), lo importante era que a todo el equipo nos ponían diez y me tocaba ayudar y apoyar a las que les daba el tema más pequeño, las veía afligidas y les daba tips y sugerencias de cómo exponer y qué recalcar aunque fuera algo pequeño, pero que al final, a la clase le fuera significativo. El apoyar a mis compañeras, me daba una gran satisfacción, me sentía bien de poder ayudarlas y sentía que había hecho mi “buena obra del día”, además de que ellas me tenían afecto y me retribuían con una rica torta y un refresco, dulces, etc. (debo aclarar que tampoco era una monedita de oro, pero eso nunca me importó). El director de la secundaria me dijo que yo podía estudiar la carrera que deseara y que siempre debería darme un tiempo para dedicarme a la docencia porque se me facilitaba.

Aunque la forma como me inicié como maestra fue algo extraña y circunstancial (como narré en el documento anterior “cómo percibo mi docencia”), pero si no la leyeron aquí inserto una parte.

“Radicaba con mi esposo en México, DF. Cuando se presentó una oportunidad de trabajo en una gran compañía refresquera que estaba instalando una nueva moderna planta en Acapulco Gro., ambos llenamos solicitud y presentamos todos los exámenes, al final nos dijeron que por políticas de la empresa no podíamos laborar los dos y que nosotros decidiéramos quién de los dos se quedaba, obviamente decidimos que fuera él, empacamos nuestras cosas y nos trasladamos al paradisíaco puerto.

Acapulco es bello pero no cuenta con industrias químicas, y como siempre tuve la inquietud de dedicar mi tiempo libre a la enseñanza (y en ese momento tenía todo el tiempo del mundo) busqué en el directorio escuelas privadas que estuvieran cercanas a la casa, una en especial me llamó la atención, marqué y me contestó la directora del plantel, me presenté y enseguida solicitó que fuera al siguiente día con mi currículum vitae. Cuando le dije que venía llegando de la Ciudad de México, estudió mi perfil y experiencia laboral, y a pesar de que no tenía experiencia como docente, ni tarda ni perezosa me contrató, me dió horarios y me dijo que justamente buscaba a alguien que pudiera impartir Matemáticas a nivel secundaria y bachillerato, y Química a nivel secundaria, porque el profesor que tenía a cargo estas asignaturas acababa de irse a otro Estado. Me llenó de libros, apuntes, programas, etc. y que me esperaba el Lunes. El fin de semana me puse a estudiar, investigar y repasar apuntes del CBTIS y del susodicho profesor, noté que todos los programas de matemáticas se enlazaban a la perfección y que el nivel era ligeramente superior entre uno y otro pero la base era exactamente la misma, los mismos temas y hasta los mismos ejercicios.

Muy feliz y radiante me presenté con cada uno de los grupos, los chicos me miraban con curiosidad y conforme les presentaba las formas de trabajar en clase y las reglas de evaluar se fueron entusiasmando, pero me topé con un grupo especialmente problemático, no me importó, y seguí adelante. A media semana no sentía lo duro sino lo tupido y me prometí “Si sobrevivo ésta semana, ...¡Ya la hice!.... si no de plano,... renuncio! Al final de la semana ya me había ganado al 99 % de los chicos, me dieron muestras de afecto, y me dijeron que habían aprendido en la semana lo de un mes con el otro, que yo sí era amable y educada, que sí los escuchaba, que les hablaba con cariño “muñequitos y muñequitas”, que a mí, si me importaban, y que a ellos los apodaban “Los tigres del Norte” porque eran los corridos de todas las escuelas privadas caras del puerto. La mayoría eran hijos de parejas disfuncionales y de buena posición económica y/o política (lo que a mí me importaba un bledo y los trataba por igual sin caravanas, ni distinciones...eso les agradó).

Cuando llegué a ése Instituto, ocupaban el penúltimo lugar en matemáticas de 20 escuelas (me lo dijo la Directora durante la entrevista)....peor no los podía dejar. Cuando me retiré para venirme a radicar a Aguascalientes (después de 4 años) estaban en segundo lugar a nivel general y en concursos individuales ganamos 2 primeros, 3 segundos y un tercer lugar de seis alumnos que solicitaron de un día para otro (dos de cada grado) para corroborar el desempeño de los alumnos de las escuelas de la zona. Dos de mis alumnas eran especialmente excelentes y las invitaban a diferentes concursos, trayéndose una de ellas el primer lugar a nivel estatal, lo que nos brindó la oportunidad de ir a desayunar con el Gobernador del estado a su hacienda ubicada en Chilpancingo, Gro.

Durante el lapso que estuve en el Instituto, tomé todos los cursos e invitaciones a presentaciones de libros de diferentes editoriales, y a escasamente un mes de mi quehacer docente conocí a dos de los Hermanos de la mancuerna Zúñiga-Serralde, que además de mostrarme, sus libros, experiencias, tips, y sugerencias, me proporcionaron herramientas que fueron de gran utilidad en mi desempeño docente. Lo que me hizo acreedora a ocupar el primer lugar durante mi estancia en el Instituto.”

Ahora, cuando recorro las páginas del pasado me siento plena y satisfecha de ocupar un lugar en la docencia, creo que soy muy afortunada al colaborar y poner un grano de arena en este complejo trabajo, ya que no estamos optimizando un proceso químico para elaborar un producto de excelente calidad, estamos forjando seres humanos que posean conocimientos, adquieran destrezas y desarrollen habilidades para vivir plena y conscientemente cada minuto de sus vidas, que sean competentes no solamente para vivir sino para la vida, que adquieran valores y actitudes positivas, que sean tolerantes y aprendan a vivir y convivir con sus semejantes y aprendan a aprender a lo largo de la vida.

El ser docente, me ha permitido verme y conocerme desde diferentes perspectivas y le ha dado un nuevo significado a la vida... que es bueno recibir, pero es mejor dar, pero para dar tenemos que tener, y para tener debo de esforzarme y renovarme día a día, debo de quererme para poder querer a los demás, debo de tolerarme para poder tolerar a los demás en pocas palabras, debo de rehacerme y educarme para poder rehacer y educar a los demás.

Tengo muchos motivos de satisfacción, cuando mis exalumnos me encuentran en la calle, me saludan con gusto, algunos siguen buscándome para que les dé alguna asesoría (de plano tengo que cortarles el cordón umbilical porque quieren que les explique cada clase que no entienden de sus nuevos profesores, es halagador pero los insto a volar, a que tienen que adaptarse, que para eso se les capacitó para “hacerla” dondequiera que estén), algunos de ellos están estudiando mi profesión y otros matemáticas aplicadas porque quieren ser como yo (bromeo diciéndoles que se apuren porque voy a ir a pedirles trabajo).

Motivos de insatisfacción también he tenido, con padres de familia que nunca se preocuparon por sus hijos y al final quieren y/o exigen que les “ayude” poniendo una gran cantidad de excusas que es increíble de creer; con algunos compañeros maestros que han acudido a pedir un “favor especial” por tal o cual alumno, y al no tener una contestación “favorable” arremeten con cartas, comentarios negativos, etc. lo cual me hace pensar que algunos no toman con seriedad y responsabilidad su papel y tal pareciera que están jugando “a la escuelita”, esa fue una de mis experiencias más amargas que he tenido en la vida, un profesor al no tener una respuesta positiva a su “protegida” empezó a manipular a un grupo de sexto, que se cuidaran de mí porque gracias a mí muchos no obtenían su certificado, y una cantidad más de barbaridades, él escribió la carta y también anexó a otra de las mejores profesoras del plantel, y por número de lista les “sugirió” que firmaran, y que el que no firmara se atuviera a las consecuencias. La carta llegó a la dirección el Director obviamente estaba muy extrañado, él y yo sabíamos perfectamente de donde venía todo, no dije nada, actúe como si no pasará nada, los alumnos me buscaron para asesorías para el semestral, estaban temerosos y a la expectativa, les impartí el curso, estaban muy contentos y agradecidos y en ese momento les pregunte..¿Por qué?... El jefe de grupo me contó todo, las amenazas y todo lo demás y que no se le hacía justo lo que habían hecho, que le tenían miedo al maestro, pero en ese momento estaban comprendiendo que con miedo no se llega a ningún lado y pueden lastimar o permiten que se lastime e injurie a alguien que no se lo merece, sino todo lo contrario. Ese mismo día fueron a hablar con el Director, al otro día le presentaron una carta en la que se retractaban de todo y en la que pedían disculpas por haber permitido ser manipulados de la forma de la que fueron objeto y en la que me agradecían y reconocían todo mi trabajo y esfuerzo, me entregaron otra copia a mí (aún conservo esa carta). Todavía recuerdo sus caras llenas de angustia y llanto, y eso fué lo que realmente me hizo reaccionar y me dejó una gran lección, aunque los veamos jóvenes, fuertes y llenos de vitalidad, a esa edad son fácil presa de cualquier depredador, a veces sólo queremos protegerlos, llenarlos de conocimientos, pero somos de más utilidad si les damos las herramientas para defenderse, para reaccionar de manera positiva ante cualquier situación, y creo que entre clase y clase podemos enseñarles una pequeña lección de vida.

¡Hasta pronto!